Nuestro proyecto

proyectoCuando comencé a bloguear, no tenía muy claro qué quería hacer. De hecho, el blog comenzó siendo un cuaderno personal de apuntes sobre la carrera que estaba estudiando. Poco a poco, se fue transformando.

De esta experiencia, me gustaría destacar algunas ideas por si te sirven a modo de consejo:

  • Experimentar. Pienso que es muy interesante tener momentos de experimentación, largos o cortos, iniciales o durante el proceso. Hay quienes hablan de planificar y tener las cosas muy claras, pero yo creo que es importantísimo permitirse y animarse a probar
  • Adapta la tecnología a ti. No te doblegues ante las herramientas, son ellas las que están a tu servicio. El blog puede adaptarse a los temas que te interesen, aunque al principio decidieras que sólo hablarías sobre ecología, cualquier día puedes cambiar de opinión. Si esa mezcla no te gusta, abre un nuevo blog y ya está. No te compliques
  • Decides tú. Hay mucha gente en internet y en publicaciones, ¡yo misma!, que no dejamos de dar consejos e incluso de regañar. Puedes escuchar, aprender, aplicar estas cuestiones o rechazarlas con tus propios argumentos y gustos. Al final, decides tú. Es tu espacio. Tenlo en cuenta y defiéndelo
  • Busca el equilibrio. Te surgirán dilemas sobre hasta qué punto hacer el blog un espacio totalmente personal, plegado a tus intereses, y hasta qué punto responder a lo que quienes te visitan puedan buscar en él. Piensa bien qué te apetece hacer. Quizá puedas acabar haciendo un sitio que mezcle relatos personales con información sobre proyectos. O quizá sea buena idea hacer dos sitios: uno más íntimo y otro con contenidos menos personales

Si tienes un rato, te animaría a dedicarle tiempo a pensar un poco en el proyecto. ¿Por qué? Pues porque, una vez tengas publicados mil o dos mil artículos, si cambias de idea sobre el proyecto, la mudanza y los cambios serán más trabajosos.

 

Abre tu mente. Sé amable. Ayuda al resto. Y ¡sobre todo! evita salirte del tema (blogs sobre voluntariado):

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