Anticipándonos a la tecnofobia

Antes de que te sorprenda o incluso te decepcione, puede ser útil anticiparte que en muchas personas y organizaciones surgen reacciones de gran rechazo al tipo de iniciativa que te planteas lanzar.

Probablemente, estas preguntas hagan emerger una fobia generalizada, llegando incluso a criminalizar este tipo de sitios. Pero quizá compruebes que esta tecnofobia oculta algo aún más preocupante: la fobia a la participación, a la comunicación realmente horizontal. Quizá compruebes que la misma organización, aunque participe quizá en actividades políticas y reivindique la democracia, carece de una estructura y organización política interna sencilla, abierta y plural.

No se suelen tomar decisiones a este respecto con un conocimiento adecuado. La gente opinará fácilmente. Presumiblemente, lo verán como un cuestionamiento a la autoridad, un capricho personalista o una amenaza, aunque no lo dirán así de claramente.

Habitualmente, estas posturas se traducen en un aislamiento, en la radicalización de su discurso y un comportamiento terco y aburrido. Incluso acaba provocando una progresiva pérdida de voluntariado, base social y escasa visibilidad… no sólo en internet.

¡Qué sudores me están entrando!

Tras grandes esfuerzos, si se abre un espacio de participación, posiblemente descubrirás la falta de costumbre y la necesidad imperiosa que existe en la organización de una educación para la participación. Las personas esperarán que, a la primera, las participaciones sean excelentes… cuando nunca lo han promovido y la base social no está acostumbrada a aportar su visión.

En algunos casos, las organizaciones han optado por crear un departamento de comunicación profesional. Posiblemente, descubrirás que ese dapartamento no promueve una comunicación transformadora y participacipativa, sino que está más preocupado por captar fondos, que el logo y los colores de un folleto luzcan bien y por controlar todos-todos-todos los contenidos que se publican sobre la organización. Incluyendo tu propio y personal blog.

En ocasiones, algunas organizaciones verán todo este movimiento como una oportunidad de captación de base social y fondos. Promoverán una participación insulsa, blanca, ni combativa ni transformadora. Te toparás con la prostitución de la participación.

En resumen:

  • Lo difícil no es la tecnología, sino comunicar y participar
  • Aunque aseguren que la fomentan, las organizaciones de voluntariado habitualmente temen la participación
  • Posiblemente, poco a poco, tendremos que inventar nuestra propia forma de participar tanto colectiva como individualmente. Habrá que dar cuerpo a esa otra política

 

Abre tu mente. Sé amable. Ayuda al resto. Y ¡sobre todo! evita salirte del tema (blogs sobre voluntariado):

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