¡Infoxicada!

Nos queda claro… la comunicación no es democrática. Apenas podemos participar y, cuando podemos, apenas lo hacemos.

Pero concretemos otros males de la comunicación:

  • Concentración de medios. Parece que hay muchos medios, pero todos ellos pertenecen a muy pocas personas que se lucran con ellos. Así que realmente no hay pluralidad informativa.
  • Falta de recursos. Muchas veces los recursos no se invierten en lo importante, sino en lo que ofrece más posibilidades de negocio. Las y los redactores suelen trabajar en condiciones laborales deplorables, por lo que no pueden elaborar una información justa.
  • Monotemas. Terrorismo, famoseo, fórmula uno, fútbol … los temas que tratan los medios suelen reducirse mucho. ¿Cuándo hablamos de discapacidad, de derechos humanos, de los derechos específicos de las mujeres, del deporte para la integración y la salud, de la salud mental para todas y todos, de las personas refugiadas o de la Tasa Tobin? Se da la figura del/de la profesional cubre-todo: saber un poco de todo y mucho de nada.
  • Efecto bola de nieve y efecto claustro. Las noticias pasan de unos medios a otros rebotando y redimensionándose de forma grotesca gracias al clásico argumento “hay que sacarlo” y a la pereza.
  • Analfabetismo en comunicación. Las lectoras y los lectores solemos abdicar nuestra capacidad comunicativa. Perdemos capacidades expresivas y de denuncia y la abulia nos atrapa. Además ni siquiera escuchamos a los y las demás cuando tenemos la oportunidad.
  • Exclusión. Muchas otras personas no tienen acceso a la información o a la expresión por factores económicos, capacidades diversas, posición geográfica… o porque los medios se empeñan en sostener que sus historias no interesan.
  • Hiperlocalización. Falta información de servicio, local e hiperlocal, ¡en los pueblos y los barrios! Información que promueva la participación y que sea útil para la ciudadanía. Los medios de comunicación tradicionales publican información inútil y desconectada… declaraciones de políticos y noticias que no nos ayudan en nuestra vida cotidiana.
  • Sentido de la comunicación. No hay comunicación real. Y no la hay porque no hay bidireccionalidad ni multidireccionalidad, sólo es unidireccional, de la empresa emisora a la masa de personas receptoras. ¡Ni siquiera deberían llamarse medios de comunicación!

El resultado es un revuelto impresionante… probablemente una grave “infoxicación”.

¿Qué es la infoxicación?

Es como cuando te sienta mal la comida… es una intoxicación por mala información. Provoca apatía y que otros de tus derechos se pisoteen. Si no vives una buena comunicación, resulta que puedes perder oportunidades para trabajar, estudiar y aprender, viajar o ser más libre.

infoxicada