Cambiar la comunicación para cambiar las cosas

Existen iniciativas en defensa de los derechos humanos. Grupos ecologistas. ONG que promueven la autonomía de personas con alguna discapacidad. Asociaciones feministas. Movimientos okupas…

Hay una cuestión especialmente importante que las une. Un campo de batalla al que, demasiado a menudo, no prestamos suficiente atención: la comunicación.

La forma en que nos cuentan y contamos las cosas influye en cómo vemos y hacemos el mundo. Los medios de comunicación ¡o contaminación! y nuestros propios mensajes tienen mucho que ver en la formación de prejuicios, en la propagación del racismo, el impulso del consumismo, etcétera.

cambiar

Esta guía pretende ser una pequeña ayuda para que el voluntariado, activistas, las personas que trabajan en una organización o cualquier vecino o vecina puedan cambiar personalmente la comunicación que le rodea.

Quizá sea importante plantearse que cambiar la comunicación no se trata solamente de intentar incidir en los mensajes e ir poco a poco ganando terreno a quienes manipulan y se apoderan de los mensajes.

Muchas personas y organizaciones se plantean desde hace años que hay que cambiar el modelo de comunicación en sí, el cómo nos comunicamos.

Es decir, no se trata de mejorar la comunicación que se realiza, sino que el mismo modelo de comunicación que existe es el problema. Y he aquí la verdadera dificultad: reinventar y experimentar una forma de comunicar nueva que no conocemos.

 

Abre tu mente. Sé amable. Ayuda al resto. Y ¡sobre todo! evita salirte del tema (blogs sobre voluntariado):

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